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jueves, 8 de abril de 2010

la fuente

"Atravesó el jardín, se detuvo un momento para mirar la estatua de la mujer con el cántaro vacío, Me dejaron aquí, parecía decir ella, y hoy no sirvo nada más que para contemplar estas aguas muertas, hubo una época, cuando la piedra de que estoy hecha aún era blanca, en que un manantial fluía día y noche de este cántaro, nunca me dijeron de dónde procedía tanta agua, yo sólo estaba aquí para inclinar el cántaro, ahora ni una gota escurre de él, y tampoco nadie ha venido a decirme por qué se acabó. El murmuró, Es como la vida, hija mía, comienza no se sabe para qué, termina no se sabe por qué. Se mojó las puntas de los dedos de la mano derecha y se los llevó  a la boca. No pensó que el gesto pudiera tener ningún significado, sin embargo, alguien que estuviera en el otro lado observando lo que hacía podría jurar que había besado aquella agua que ni limpia estaba, verde de limosidades, con cieno en el fondo del estanque, impura como la vida."

De Ensallo sobre la lucidez, de José Saramago.
La foto de aquí.

Salu!

miércoles, 9 de septiembre de 2009

El mejor pintor del mundo


White painting by Rauschenberg, Robert

-La verdad es que... -dijo Raúl.

Vicente comprendió que había que esperar un poco a saber cual era la verdad. Raúl bajó la mano que sostenía el pincel. Estaban los dos mirando el lienzo claveteado en el bastidor y puesto asi en el caballete. Raúl toco con el pincel la luz del aire, aplastó suavemente el copete de cerdas en la paleta, completamente blanca, acercó el pincel al lienzo. Vicente se apartó para asomarse al paisaje de tejados por el ventanuco de la buhardilla y evitar así distracciones a su hermano.

Raúl miraba el lienzo entrecerrando los ojos y echando la cabeza para atrás, luego daba unas pinceladas aquí y allá.

Ni el pincel ni el lienzo ni la paleta tenían pintura. Nunca la habían tenido. Ni una mota de pintura.

-Como puedes ver, el cuadro está muy avanzado. Ya definido -dijo Raúl-. Quisiera ahora unos toques de luna aquí. A ver si tengo suerte esta noche, a ver si hay buena luna.

Vicente miraba el cuadro en blanco. Respetuosamente, sintiéndolo "muy avanzado, ya definido".

-Quizá es el mejor de mis autorretratos. Qué te parece -dijo Raúl, y bajando la cabeza y ponderando penosamente Vicente dijo:

-Quizá. No sé -y Raúl dijo:

-Es difícil saberlo. Sé crédulo, sigue mirando mis cuadros así, un día los verás del todo y podrás comparar mejor -y volviéndose a mirar a Vicente hizo una pausa cargada de suspense, anunciadora (Vicente lo supo en el acto, esperó con emoción) de que por fin se disponía a decir cuál era la verdad. En efecto, dijo:

-La verdad es que yo debería ser el mejor pintor del mundo...

Vicente Soto
Pasos de nadie. 1991.
Fragento tomado del cuento "Exiliado en el aire".