sábado, 17 de octubre de 2026

El fuego que en las venas llevo

Siguiendo al firme y laborioso intento
de la materia que mis manos guían,
poniendo en ello mi calor y aliento,
responden las ideas que se amplían.

No busco en el silencio de las cosas
alivio al fuego que en las venas llevo,
ni son mis horas tristes ni espinosas,
y en cada amanecer la piel renuevo.

Si antes las sombras fueron rigurosas,
hoy de la libertad la copa bebo.
Comparto ya la verdad de las rosas,
me entrego en carne y alma, nada debo.

No se rehízo el alma para encogerse,
ni el pecho limpio para estar cautivo;
con vibración de luz busca moverse,
al aire libre, donde encendido vivo.

No hay un amargo margen, no hay trampa
que al alma impida desplegarse:
no fue pulido el pecho para doblarse,
ni la ausencia la pasión quebranta.


viernes, 16 de octubre de 2026

¿Alguna duda, o qué?

¿Y estas ganas de besarte, qué?

¿Y estas ganas de morder tu boca, qué?

¿Y este fuego que no sabe de horarios ni de geografías, qué?

¿Y esta urgencia de enredar mis dedos en tu pelo largo, qué?

¿Y esta memoria del calor de tus caderas en mis manos, qué?

¿Y este sabotaje del pensamiento que me lleva a ti en medio del caos, qué?

¿Y esta hambre de devorarte la piel y no dejar ni un rincón para la duda, qué?

Que el beso se impregne,

que la boca grite,

que el fuego arda,

que la urgencia aprenda,

que el pensamiento fluya,

que la memoria viva,

que el hambre cree.

Voy a construir materia con este incendio que devora tempestades


Amo tu manera de existirme.